Tarjetas de débito prepago: 5 personas a las que benefician

Erin El Issa Dic 11, 2014

Muchos o todos los productos que aparecen aquí son de nuestros socios que nos compensan. Esto puede influir en los productos sobre los que escribimos y en dónde y cómo aparece el producto en una página. Sin embargo, esto no influye en nuestras evaluaciones. Nuestras opiniones son propias. Esta es una lista de nuestros socios y así es como ganamos dinero.

Hemos alabado las ventajas de las tarjetas de crédito garantizadas frente a las de prepago por su capacidad para crear crédito, pero las tarjetas de débito prepagadas tienen su lugar. Los que no necesitan crédito, no pueden obtenerlo legalmente o no deberían tenerlo pueden considerar una tarjeta de prepago de bajo coste. Estas son cinco personas que pueden beneficiarse de una tarjeta de débito prepago.

1. Su hijo adolescente

Si quieres dar a tu hijo adolescente dinero para gastar, puedes cargar una tarjeta de débito prepago. Muchas tarjetas de prepago te dan acceso a la actividad de gasto, por lo que es ideal para los padres que quieren vigilar los gastos de sus hijos. Puedes cargar en la tarjeta la paga de tu hijo o el presupuesto mensual de gastos. Esto es conveniente en caso de emergencia, ya que puedes iniciar sesión para añadir más dinero a la cuenta de tu hijo si lo necesita en un apuro mientras no estás cerca.

2. Un padre anciano al que estás apoyando económicamente

Si apoyas económicamente a tus padres, o gestionas sus finanzas en su vejez, puede que quieras darles tarjetas de prepago para que gasten. Esto es especialmente conveniente si no se vive cerca, porque se pueden recargar las tarjetas en línea. Muchas personas mayores ya no tienen la necesidad de crear y mantener un crédito: pueden vivir en casas ya pagadas que no tienen intención de abandonar y no suelen hacer compras tan grandes como para necesitar un préstamo.

3. Alguien que no vive legalmente en Estados Unidos

Si no tienes un visado válido, una tarjeta verde o la ciudadanía de Estados Unidos, es posible que no puedas obtener una tarjeta de crédito -con o sin garantía- porque careces de número de la Seguridad Social. Para las compras online y para no llevar grandes cantidades de dinero en efectivo, puede ser una buena idea tener una tarjeta de prepago. Las tarjetas de prepago no requieren un número de la Seguridad Social y pueden ser abiertas por casi cualquier persona.

4. Alguien sin cuenta bancaria

Si no tienes una cuenta bancaria, una tarjeta de prepago es una opción mucho mejor que meter el dinero bajo el colchón o llevar fajos de billetes allá donde vayas. Sin embargo, te sugerimos que consigas una cuenta bancaria, si es posible. Las comisiones de las tarjetas de prepago pueden ser superiores a las que cobra su banco por saldos mínimos no cubiertos. Además, si buscas, puedes encontrar bancos más pequeños sin comisiones. Consulta nuestra guía para encontrar una cuenta corriente gratuita.

5. Alguien a quien se le denegó una tarjeta asegurada

Si no consigues que te aprueben una tarjeta de crédito -con o sin garantía-, una tarjeta de prepago puede proporcionarte un método de pago cuando el dinero en efectivo no sea suficiente. Ten en cuenta que la creación de un buen crédito es necesaria para la mayoría de las personas, por lo que puedes pedir a un ser querido que te añada como usuario autorizado en su tarjeta para mejorar tu crédito, en su lugar. Eso sí, asegúrate de no abusar de la cuenta de otra persona. Úsala únicamente para construir una puntuación de crédito lo suficientemente buena como para calificar para tu propia tarjeta.

Lo que hay que saber: Las tarjetas de prepago no ayudan a crear crédito, pero son útiles para algunas personas. Puedes dárselas a un adolescente o a un padre mayor al que apoyes económicamente para que te ayude a controlar los gastos. También son buenas opciones para quienes no tienen un número de la Seguridad Social o una cuenta bancaria, o para quienes no pueden obtener una tarjeta de crédito garantizada.

Deja un comentario